Capítulo VIII:
Primera Historia
Mientras el Padre J.B. Hasselbauer estaba de pastor de la parroquia de St. Agustin,
Roman Goetz labro una cruz de un roble blanco que crecia al pie del cerro. (El Sr.
Goetz era un feligrés que servía como cuidador del cerro e hizo mucho para avanzar
su popularidad.) La cruz, que ahora esta en exhibición en el Corredor Mariano, es
de 5 x 7 pulgadas de grosor, originalmente estaba erigida a quince pies de altura.
Grabada en la cruz y en Alemán están las palabras, "Ich bin das Leben wer an mich
glaubt wird selig", que quiere decir, "Yo soy la vida, el que cree en mí será salvado".
Roman Goetz, su hijo político Matthias Warner y varios de sus amigos llevaron la
cruz a la cumbre del cerro y la pusieron en su lugar. Una vez allí, un cajón de
madera con una cerradura con llave fue asegurado a la cruz para recibir donaciones.
El Padre Hasselbauer encabezó la procesión desde la parroquia de St. Agustin hasta
la cumbre del cerro para la bendición solemne de la cruz en Junio de 1858.
En 1861 el Padre George Stickner lo replazo al Padre Hasselbauer como pastor de
las parroquias de Richfield. Entonces los padres atendían a las necesidades de Holy
Hill desde su residencia en Richfield. Bajo la dirección del padre Strickner, los
miembros industriosos Alemanes de la congregación de St. Agustin, especialmente
los que vivían cerca de Holy Hill, hicieron planes para construir una capilla de
madera en la cumbre del cerro. En el verano de 1862 se empezó el trabajo de la capilla.
La madera que se uso para construir la capilla fue cortada de los árboles que se
encontraban al pie del cerro. Una vez cortados los árboles fueron labrados lisos
y planos en dos lados. Una vez acabados fueron jalados hasta la mitad el cerro a
un lugar plano por un grupo de caballos. Desde allí fueron llevados hasta el final
a mano. Con el paso del tiempo la madera de la capilla fue completamente desfigurada
por los nombres y fechas que la gente grabo en ellas.
La capilla era dieciséis pies cuadrados y estaba sobre una fundación de piedra que
encaraba al oeste. Un crucifijo fue puesto en lo más alto del techo sobre la entrada.
Tenía cuatro ventanas, dos de ellas estaban al norte y dos al sur. Tenía diez pies
de alto desde el suelo hasta el alero del tejado y ocho pies dede el piso hasta
el techo. Las paredes interiores estaban emplastadas y pintadas. Las paredes estaban
adornadas con cuadros y gráficos de historia religiosa Cristiana. En la parte sur
oeste de la capilla habían un número de muletas y otros artefactos que demostraban
que varias enfermedades que se habían curado. Banquillos para sentarse se encontraban
a lo largo de las paredes y adelante del altar. Una vasija de bronce con agua bendita
y una caja para el ofertorio completaban el interior de la capilla. Los trabajadores
completaron su trabajo el Viernes Santo de 1863.
Durante la ceremonia de dedicación el 24 de Mayo de 1863, el Padre George Strickner
parado en la grada de la entrada de esta simple capilla de madera predicó su primer
sermón del Santuario de Maria, Auxiliadora de los Cristianos como a 1500 personas.
En este sermón el Padre Strickner formalmente usó el nombre de Holy Hill por primera
vez.
Holy Hill estuvo a cargo de los padres locales por treinta años. Uno de los que
contribuyo con muchos adelantos durante sus ocho años de servicio fue el Padre Ferdinand
Raess. (El Padre Raess fue instrumental para corregir la escritura de la venta original
de Holy Hill.) El fue el primero que vivió en St. Huberts en Hubertus cuando el
empezó como pastor el 9 de Abril de 1875. Bajo su dirección el camino desde lo bajo
del cerro hasta lo alto fue nivelado para que grupos de caballos puedan subir muy
fácilmente. El instaló las primeras estaciones al lado de este camino. Eran cruces
simples de madera con cuadros de la pasión de Cristo fijados en el centro. Estas
estaciones fueron construidas por George Klippel de Richfield.
En el invierno de 1879, el Padre Reass presentó una propuesta al Arzobispo Henni
para un nuevo santuario en Holy Hill. El requirió el servicio de H.C. Koch, un arquitecto
de Milwaukee. Por $100, el Sr. Koch produjo planos, especificaciones y costos estimados
para el segundo santuario. John Fellenz de Milwaukee fue el contratista.
Las especificaciones requerían 200,000 ladrillos. Esto presentaba dos problemas
mayores para la transportación. El primer problema era hacer llegar los ladrillos
hasta el cerro y el segundo era subir los ladrillos hasta la cima del cerro. John
Rover, un fabricante de ladrillos de Sheboygan, resolvió el primer problema. El
Sr. Rover encontró arcilla buena para estos ladrillos a unos trescientos metros
de la esquina noreste del cerro. Los ladrillos hechos de esta arcilla resultaron
de una calidad excelente.
Subiendo los materiales a la cima del cerro fue extremamente difícil. Grupos de
caballos ordinarios no podían subir más de 200 ladrillos a la vez. Esto hubiese
resultado en un total de 1000 subidas. Afortunadamente, suficiente piedra fue encontrada
cuando estaban aplanando la cima del cerro para construir la fundación o base de
la iglesia. Esto redujo el número de subidas de los ladrillos.
El trabajo empezó en la primavera de 1879. Era necesario excavar la colina unos
quince a veinte pies hasta aplanar un lugar suficientemente grande como para hacer
la fundación adecuada. La formación peculiar de la colina no permitía que la iglesia
este en una línea de compás correcta. Por esa razón, la iglesia se encuentra casi
al sud con los lados extendidos veinte y tres grados este de una línea que corre
norte a sur.
La iglesia fue construida de acuerdo a los planes originales del arquitecto Koch
por un costo de $5000. Una vez acabada la iglesia tenía setenta y seis pies de largo
incluyendo la extensión para el altar, cuarenta y seis pies de ancho con un anexo
de diez y ocho pies hacia la esquina noreste para la sacristía. Las paredes tenían
veinte pies de alto hasta el alero y eran de ladrillo sólido asegurados con vigas
de hierro a la fundación de piedra fuerte. El techo era empinado y bastante alto,
sobre el se alzaba una cúspide con una cruz dorada. La elevación de la capilla era
como de sesenta y ocho pies.
En el otoño de 1879, el Padre Raess pidió a John Fellenz que empiece la construcción
de la residencia del pastor en la quebrada a través de donde ahora está la novena
estación. El Padre Raess vivió allí desde que acabaron la residencia en Octubre
1880 hasta Septiembre 1883. Esta residencia, que después se volvió la primera casa
de huéspedes, fue destruida por un incendio en la mañana de un domingo en Octubre
de 1933.
Muchos peregrinos se quedaron en esa casa de huéspedes cuando venían a Holy Hill
por la ruta de Harford o Richfield. Durante esa era, era mas fácil para los peregrinos
llegar a Holy Hill tomando el tren a uno de esos pueblos y viajando la distancia
que faltaba usando un carruaje con caballos. En 1903, Richfield ofrecía los servicios
de Benny Dickel, propietario del Hotel y Caballeriza Dickel. El Sr. Dickel empezó
como un muchacho de caballeriza desde que tenía doce años y se mantuvo activo hasta
la edad de 85. El doble propósito del hotel Dickel era (1) traer a visitantes a
Holy Hill, y (2) transportar vendedores a las comunidades vecinas. Dickel tenía
varias clases de coches, algunos eran para tres o cuatro personas, y un coche grande
que sentaba de doce a catorce pasajeros. El viaje, que aproximadamente se hacia
en dos y media horas costaba cincuenta centavos.
La ruta de los peregrinos por Harford fue popular dede 1883 hasta 1893, cuando el
Padre Nicholas M. Zimmer fue pastor en la iglesia de St. Kilian en Harford. El coordinó
e hizo bastante propaganda para los peregrinajes de Harford a Holy Hill. El Padre
Zimmer empezó como pastor en St. Kilian en Septiembre de 1883 y simultáneamente
tomo responsabilidad de Holy Hill.
Algunas de los adelantos que el hizo para el segundo santuario fue la compra de
una campana que pesaba 1200 libras, esta fue comprada de McShane & Co. de Baltimore
para la cual una nueva torre fue construida (la más grande de las campanas que se
usan hoy día); tres altares Góticos dedicados el 15 de Agosto de 1887 (la estatua
de Nuestra Señora de Holy Hill fue puesta en el altar mayor); la segunda serie de
las estaciones (hechas de ladrillo) erigidas en 1889; la compra de las tierras en
1890 que pertenecía a Matthias Werner para el camino que ahora va desde la Carretera
Estatal 167 hasta la primera estación y las pinturas de frescos de Leibig y Gaerdner
de Milwaukee en 1891. El Padre Zimmer estuvo encargado hasta que su sucesor, Padre
John Bertram, llegó en 1893. El directorio del Padre Bertram es responsable para
la adición de la primera gruta de Lourdes, un nuevo órgano de tubo y acabar muchas
reparaciones que se necesitaban hacer.
Alrededor de este tiempo los oficiales de la Archidiócesis de Milwaukee querían
que una orden religiosa se haga cargo de Holy Hill, por que estaba creciendo mucho
en popularidad. El Arzobispo Sebastian G. Mesmer primero ofreció Holy Hill a la
Orden Menor de Frailes, Capuchinos pero después, puso este bajo el cuidado de los
Frailes Carmelitas Descalzos. Siendo una orden dedicada a Maria, los Carmelitas
Descalzados son especialmente muy apropiados para cuidar el Santuario de Maria.